Ésta noche no quiero platicar de nada; ésta noche quiero conversar contigo acerca de tu día. Ésta noche no quiero verte, ni siquiera mirar cada extremo de tu cuerpo; ésta noche quiero observarte a los ojos y admirar cada pequeña parte de tu ser. Ésta noche no quiero tocarte, ni tu pelo, tus manos, tus caderas, tu espalda, ni tu estómago; ésta noche quiero acariciar cada espacio de tu piel que recorre ese hermoso color café. Ésta noche no quiero escucharte, no quiero saber lo que piensas ni lo que dices; ésta noche quiero analizar cada palabra que sale por tu boca. Ésta noche no quiero abrazarte; ésta noche quiero sentir el calor de tu cuerpo cerca del mío. Ésta noche no quiero besarte; ésta noche quiero probar lo que es un mundo nuevo.
