¡Amor! Ayer me encantó que fuéramos a comer un helado, fue agradable, ¡claro! sin evitar que por travieso te manché toda la ropa de helado rosa, nadie se dio cuenta, pues tu blusa era del mismo color. Antier me encantó aún más el haber estado contigo, recuerdo que decidiste ir a un nuevo restaurante, a cenar, que por cierto, yo no lo conocía y… ¡es hermoso! Y de la comida, ¡no se diga! Eh estado pensando en trabajar ahí para poder robarle algunas de las recetas, para así ¡poderte cocinar todo el día! Desde ese día ansío en cenar ahí nuevamente. ¡Hace una semana fue excepcional! Recuerdo que cumpliste años, te llevé un disco de vinilo, en donde Etta James canta todos sus éxitos, con aquella canción que te encanta: «i’d rather go blind» Hace un mes… Bueno, hace un mes falleció tu padre, y sé que han sido tiempos difíciles, no te prometo que estaré ahí por siempre, no te lo prometo, mejor te lo demuestro ¿sabes? ¿cómo? Bueno, ¡todos los días, antes de irme al trabajo te dejo más de 20 panes de mantequilla de maní preparados sólo para ti dentro del refrigerador, creo que eso cuenta más que ser una pareja y amigo a la vez! ¡Mentira!, sabes que estaré ahí… En fin, en un momento te veo, sólo me ducho, termino de escribir ésto para ti, me acuesto, y ¡PUM! Eh ahí mi bella musa. ¿Por qué demonios tengo que despertar?
