«Ebrio»

Lleno, ansiado; me llenan tus besos sabor a naranja y tequila blanco por la mañana, no necesito de algún alcohol si tu mismo cuerpo me lo da, ¡embriagante! Me podría pasar la noche entera en la barra de tu estómago, en los copas de tus pechos, en la música de tu mente, en las peleas de tu pelo, en las bebidas de tus ojos y en la barman de tus manos. La resaca sería un momento tan lleno para poder justificar el hecho de volver a estar contigo y volverme a embriagar de ti. ¡Ebrio! ¡Ebria! ¡Embriaguémonos! Tu alcohol es tan refrescante como el agua de mar, y tan necesario como un vaso de agua, permíteme quedarme dormido en tu lugar, permíteme que me despiertes para empezar un nuevo día, un nuevo día donde volvamos a tomar juntos, donde volvamos a vivir, llorar, reír, creer, imaginar y morir juntos, y así, permíteme de nuevo volver a comenzar. Y si no me acompañas algún día no te preocupes, no hay mejor sabor a tequila que el sabor de tus besos, besos sabor a naranja y tequila blanco.

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