Placer mirarla a los ojos, ¿placer? Locura y cordura, crea tensión en los músculos de su cara, hay libertad, hay cariño, hay sinceridad, hay placer. Hay una combinación muy dulce y agria en sus besos, como un bueno vino puede ser tanto las dos cosas. Hay un sabor seco y asfixiante como un cigarrillo. «Negro como el diablo, caliente como la mujer y dulce como el amor, así como un café debe de ser», decían. Ahora bien, tenga usted piedad de no mirarme, no lo haga, pero en ocasiones tenga usted piedad de hacerlo, fijamente. Dulce, suave, eficaz, seca, sin vida, renacida, mirada tendida, mirada creada, mirada bella, mirada que deleita. Crea y destruye, mata y revive, come y vomita, muere y reviva, muera y revive, crea y destruye, mata y revive; piedad, téngala, y después… béseme.
