Me degrado lentamente, espero que al levantarme, el desayuno que haga tenga ese toque «especial» del que me hablaste, espero que al bañarme mi piel contacte con la tuya, espero que al cambiarme me digas que mi camisa está mal puesta porque me brinque un botón, espero que me digas que estás cansada de subir o bajar 5 pisos para llegar o salir del departamento, espero que al pasar por la pista del lago me digas que deje de ser flojo y venga a correr, espero que al llegar a la escuela me desees un buen día y te despidas de mi con un beso amargo después de habernos fumado un cigarrillo, espero que adivines la hora a la que saldrás para así acompañarte a aquél lugar en el que nos despedimos, espero que al despedirnos me digas que me vaya con cuidado y que deje un mensaje cuando haya llegado, espero que me digas que deje de besar tu casco de bicicleta y empiece a besarte más a ti, espero que cuando llegues a tu casa me digas que tu casera te regañó, te dijo despistada, o su gato orinó tus cosas. Por primera vez, ¡sólo por primera vez, espero ir a tu casa, situada a 2.1 Km de la mía, tirar la puerta de una sola patada, hacer al gato a un lado, insultar a tu casera, que ella llame a la policía, tumbar la puerta de tu cuarto, correr hacia ti y besarte. Espero, después de haber invadido propiedad privada, probar desayuno y cena echada a perder, otorgada por funcionarios que odian su trabajo, llegar a mi departamento y sólo dormir sin tener tiempo de hacer mi tarea, al siguiente día llegar a la escuela y ser expulsado por no llegar a tiempo, no cumplir con mi ensayo, hablar con el director por haber insultado a un maestro que me vio insultar a un compañero por defender a un policía que yo había insultado, espero después de todo eso, que me digas que deje de ser un maniático! Espero, después de tanto esperar, dejar de esperar y esperar el día en el que te acerques y me digas: «¿quieres ir a tomar algo?».
Por primera vez espero…
sigo esperando…
¡sigo esperando!
Te espero.
