Acostumbras llevar mi Voluntad de que puedas recordarme con algún souvenir. La tensión de proximidad de tu cuerpo ante mi alusión, es sensualmente directa. El juego se vuelve nuestra respuesta ante la situación, eso por una parte.
Por otra: la mirada no tenía nada resuelto, el baile sin cesar al ritmo de un Jazz cegaba toda mirada fija. La curiosidad, ganaba poder como nunca antes lo había hecho a través de la técnica preferida de los oteadores: el soslayo…
Por un momento: y brotó el impulso de irrumpir el muro que terminaba de edificarse…algún detalle, algúna imprecisión, alguna respuestala Historia no tenía lugar en ese momento;miles de jinetes, orquestados, se encargaban de regresar La Lucha,los responsables de llevar a casa a uno de los vicios más grandes del ser humano,la portadora de hipocresía, acuerdos, congratulaciones, testamentos.
