Un abrazo ha sido el mejor rescate para aliviarte, para aliviarme. Mi ignorancia, mi estupidez y mis «agallas», han sido el obstáculo que no me han permitido seguir pensándote día a día. Ante la naturaleza de tu tacto, de tu olor y de tu perfecto encaje de tus brazos rodeando mi cuerpo, puedo decir que,Sigue leyendo ««Tu biblia y tu grimorio»»