Lleno, ansiado; me llenan tus besos sabor a naranja y tequila blanco por la mañana, no necesito de algún alcohol si tu mismo cuerpo me lo da, ¡embriagante! Me podría pasar la noche entera en la barra de tu estómago, en los copas de tus pechos, en la música de tu mente, en las peleasSigue leyendo ««Ebrio»»