Él, pregunta. Él, sube. Poco a poco, disfrutando de un lugar de privilegios y de poder, de manera insistente e incesante. Él, termina en el último piso de una empresa rodeado de oro chapado por las paredes, al lado de sus más fieles acompañantes, afines al envejecimiento y al añejamiento, su champán y su puro.Sigue leyendo ««¿Por qué transformarnos»?»